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jueves, septiembre 24, 2015

Gracias, Cecilia

Cecilia Martínez en 2011, en la Residencia Planchart, ubicada en Caraballeda.



La pionera de la radio y de la televisión venezolana, Cecilia Martínez, falleció en horas de la mañana de este miércoles. Se fue rodeada de afectos y esta vez no es un rumor. Tenía 102 años. Celebro la vida de esta hermosa mujer, testigo y protagonista de la Venezuela de los siglos XX y XXI.

Cecilia era un patrimonio viviente. Escuchar a esta pícara caraqueña en charlas o hablar directamente con ella, creaba a veces sentimientos encontrados. Era increíble. Era una oda a la vitalidad, al talento, al buen humor y a los cuentos. Y vaya que podía echar cuentos soprendentes y verídicos! Había nacido el 26 de noviembre de 1913, era prima y modelo de Armando Reverón, prima del periodista y caricaturista Leoncio Martinez “Leo”, vecina del maestro José Antonio Calcaño, y paciente del mismo doctor José Gregorio Hernández.

Ya de chiquita podía jactarse al decir que era tataranieta de Cristóbal Mendoza, primer presidente de Venezuela luego del proceso independentista que acabó con el imperio español. Sin embargo, Cecilia tenía otras cosas en qué ocuparse. Su madre había muerto cuando ella era apenas una niña, y es su padre quien queda a cargo de los tres pequeños.

Siempre estuvo vinculada con actividades y personajes artísticos, aunque es por su talento que la adolescente Cecilia marca un hito en la historia de la radiodifusión venezolana. En 2013, a propósito de su centenario, destaco ese acontecimiento polémico que llega a sonrojar hasta al dictador Juan Vicente Gómez. En esa oportunidad, comparto incluso un sonido de la propia Cecilia Martínez ( Ver y escuchar aquí: )

miércoles, noviembre 27, 2013

Con amor, para Cecilia


Cecilia muestra una imagen de ella pequeña con sus hermanos


Cecilia Martínez, pionera de la radio y de la televisión en Venezuela, acaba de cumplir 100 años. Es un patrimonio viviente y su espíritu es tan altivo, tan lúcido que uno podría decir que este es un cumpleaños más, que simplemente alcanzó su primer siglo.

Cuando la vi por primera vez, a mediados de los años noventa, yo era estudiante de Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela. Ella era una de las invitadas especiales en la primera Cátedra de Radio Oswaldo Yépes, recientemente fallecido y gran amigo de Cecilia. Entre un montón de anécdotas fascinantes que ella compartía con la audiencia, hubo una que me marcó para siempre.

Durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, en tiempos de revolución cultural por la música y por la naciente radio venezolana, fue ella quien cantó el primer jingle en el país. Cecilia era una adolescente en el epicentro de un proceso de cambios trascendentales. Aunque cuesta arriba, el proceso era encantador. Toda la programación de la incipiente industria radial se transmitía en vivo. Por eso la jovencita debía ir seis veces diarias a la emisora, la Broadcasting Caracas, para cantar el tema al aire.

El producto era un jabón de baño llamado "John Laud", y ni el fabricante ni el personal de la Broadcasting Caracas imaginaron el alboroto que causaron. El jingle interpretado por Cecilia con su voz cautivadora tuvo un impacto inesperado... al menos para un jabón. El gobierno del Benemérito lo consideró indecente y ordenó la suspensión del comercial.

Gracias a esa cátedra y, especialmente, a Cecilia Martínez puedo decir que me fascinaron la radio y la locución. Poco tiempo después tuve mi primer programa de radio y, aunque de eso ya ha pasado mucho tiempo y haga otras mil cosas, no he dejado desde entonces de hacer locución y doblaje.

En 2011, luego de una de tantas muertes ficticias que le han endilgado a Cecilia, tuve el honor de reencontrarla para una entrevista. Tenía entonces 98 años. Como siempre, fue un gusto para ella y sobre todo para mí volver a escucharla cantar aquel primer jingle en Venezuela. Aquí comparto algunas imágenes de ese inolvidable día en La Guaira y, por supuesto, el fragmento de "John Laud".


En la Residencia Planchart, en Caraballeda, vive desde hace algunos años con su hija Helena.