sábado, julio 16, 2011

EUDOMAR SANTOS, VENEZOLANO SIN MITOS

Ibsen Martínez y Franklin Virgüez en escena










Uno de los personajes de ficción venezolanos más conocidos reaparece en la escena nacional e internacional, aunque esta vez fuera de la telenovela. “Como vaya viniendo…” es la obra teatral de Ibsen Martínez que evoca una ruptura sociopolítica, un antihéroe popular y un fenómeno televisivo llamado “Por estas calles”.


Yellice Virgüez Márquez
Prensa, producción de medios,
asistencia de investigación
comovayaviniendo@gmail.com



Venezolano que no haya al menos intentado parafrasear el apotegma “como vaya viniendo, vamos viendo”, puede que haya estado ausente de los últimos veinte años de historia nacional. Los palabros y expresiones de Eudomar Santos pasaron al acervo inmaterial, desde que su tumbao cautivara a la audiencia en la telenovela más larga de Venezuela. Ahora, el mentado personaje regresa interpretado por Franklin Virgüez, su alter ego, y bajo la dirección general de Daniel Uribe.

Así como la telenovela, la obra es escrita por Ibsen Martínez quien no conforme con ser el creador de Eudomar, concibe para sí una participación especial y se monta en escena. Virgüez y Martínez hacen uso de sus mejores armas en un momento en el que se hace más teatro que televisión, y muchos venezolanos idealizan cualquier tiempo pasado.

“Como vaya viniendo…” es la excusa para reencontrarse con la IV República que hizo de la telenovela “Por estas calles” un fenómeno televisivo. Martínez desmitifica en las tablas el aura subversiva de un “teleculebrón” inicialmente bautizado Eva Marina. Virgüez, por su parte, interpreta un doble rol. Uno de ellos es el recordado antihéroe popular carente de estudios pero con ganas de comerse el mundo. El otro, es el mismo Franklin.

Este actor, cuya carrera artística fue honrada recientemente con el premio de la Asociación de Críticos de Espectáculos de Nueva York (ACE 2011), es uno de los pocos artistas venezolanos veteranos que se mantiene activo tanto en el teatro como en la televisión. A pesar de que emigró hace más de una década a Estados Unidos, los vínculos con su terruño siguen estrechos. Eudomar Santos le permite ahora reencontrarse con su público tras algunos años de ausencia.

Las últimas imágenes que tenían los venezolanos de Virgüez eran, por un lado, la de un travesti llamado Susanita Pons en un monólogo de Néstor Caballero; por otro, la del mismo Virgüez arrodillado en el set de Globovisión, implorando públicamente al presidente Hugo Chávez evitar el cierre de RCTV. Eudomar Santos, uno de los personajes más importantes en su carrera artística, no es indiferente.

Ni lágrimas ni gestos pasionales resultaron suficientes. La planta productora de “Por estas calles” ya no está al aire. “Como vaya viniendo…” abre el único espacio posible para evocar la ruptura sociopolítica registrada durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. En la obra, se comenta también el devenir de los personajes añorados que, por comunes, son indelebles.

Bajo la producción de Marcos Purroy y del Centro de Directores para el Nuevo Teatro, institución fundada por Carlos Giménez, se reencuentran Eudomar Santos, Franklin Virgüez e Ibsen Martínez. Ellos se confrontan en un tiempo distante de la IV República, aunque con similares carencias.

Eudomar Santos, con su representativa cadencia al caminar y sus célebres dicharachos, reivindica su condición de elector gregario incluso en la llamada “revolución bonita”. Él se muestra a sí mismo con las incertidumbres que acompañan la vida del subdesarrollo latinoamericano. Se desmitifica a sí mismo y, también, a su contexto.

jueves, junio 10, 2010

Sojo


Vicente Emilio Sojo, paladín de una revolución musical en la Venezuela del siglo XX.

domingo, junio 28, 2009

sábado, mayo 30, 2009

Sans commentaires...

Toutes les affaires du mime ont été vendues aux enchères à Paris mardi et mercredi (26 et 27 mai 2009). L'association "Un musée pour Bip" a tenté d'acheter un maximum de pièces.

martes, mayo 19, 2009

"Mucho más Grave y Viceversa". Voz: M. Benedetti (Audiolibro)

Animación: lepetitfilm.com

Música: "La valse des Monstres" de Yann Teirsen.

Rendez-vous

Il est parti ce dimanche. On craignait son départ depuis quelques semaines. Et finalement, doucement, comme ça… comme à son habitude... sans empressement il est parti. Nous, les latino-américains, les hispanophones, nous qui aimons les lettres et la littérature… nous ne pouvons pas parler de nos vies sans croiser nos souvenirs avec les mots de Mario Benedetti (uruguayen). Son ouvrage est au-delà des frontières et des idiomes, son ouvrage est transcendant. Et c’est inévitable… nos yeux et nos âmes pleurent profondément comme les cieux de tous nos pays depuis quelques jours…

Pour ceux qui ne lui connaissent pas (encore), il est traduit dans toutes les langues il faut juste repérer son ouvrage (vaste). Benedetti m’a toujours parlé très franchement, sans ornements, droit au cœur. Benedetti m’a parlé d’amour mais aussi d’indifférence, il m’a parlé d’absences mais aussi d’une vie remplie, il m’a fait plusieurs fois regarder le destin malin droit aux yeux… il m’a parlé de l’exil et de la mélancolie.

Il nous a parlé d’une vie engagée. Il a parlé du Sud comme un univers d’émotions et des conciliations souvent pas très conciliées…

Il a dit un jour que la mort est seulement un symptôme de la vie elle-même. Pour moi la vie comme toute l’existence est remplie des souvenirs...

La mort d'un poète renvoie toujours l'attention aux choses essentielles... à sa poésie et ses messages. Il faut partager d’une certaine façon des moments comme celui-ci avec les gens avec lesquels on partage des souvenirs… peu importe la latitude, les distances et la mer qui caresse nos frontières.

Un autre grand poète latino-américain, Andrés Eloy Blanco (vénézuélien), a écrit dans un poème : « Il ne faut pas pleurer pour la mort d’un voyageur… il faut plutôt pleurer pour la mort d’un chemin (…) ».

On pleure peut-être pour l’achèvement d’un chemin…

Quant à Benedetti… il ne partira pas définitivement alors. Après tout, il a seulement rendez-vous avec l’immortalité.

Yellice Virgüez Márquez

lunes, mayo 18, 2009

Vaya manera de volverlo a hacer



Y se fue este domingo. Lo presentíamos con ojos cerrados y el corazón chiquito desde todas las latitudes. Se fue en lluvia desde su terruño como el buen “desexiliado” que alguna vez dijo él era. Y como gotas del cielo caen por doquier pensamientos, dolores, pesares, necesidades y otros llantos... Esos (estos) charcos interactivos no reconfortan pero al menos no quedan trabados en el pecho / Tantos pesares. Y el tema de conversación cambia. Vaya manera de volverlo a hacer. Con él siempre pasa lo mismo... porque cuando se lee o se canta no hay ornamentos existenciales, es la vida y ya. Con él no hay distracciones banales. Es el amor, el desamor, es la ausencia, el destino travieso, es el exilio y su añoranza, es el pesimismo o incluso la cursilería crónica que decía desde siempre padecer. Y ahora, otra vez gracias a él, volvemos a recordar que no hay cosas más trascendentales que las más simples. Y se fue. Se fue el poeta y aunque lo imaginamos feliz reencontrando a su amada Luz, ya hace falta.
Hará falta de mil maneras como sólo los que llegan tan hondo faltan y a donde sólo los que hablan con la verdad llegan.
Las palabras siempre sobran en el adiós y en el dolor. La memoria sigue siendo el mejor recurso. Releamos, recantemos, revivamos...
Gracias maestro Benedetti por tanto amor… y desamor

viernes, mayo 01, 2009

"Yo voy soñando caminos... ¿Adónde el camino irá?"

Esta animación tan "Sensorial" (1978) como caótica del venezolano John Moore, me recordó aquello que desde 1912 decía Machado en sus poéticos cantares: "Caminante, son tus huellas el camino y nada más. Caminante, no hay camino (...)"

Este año se cumplieron 70 años de la llegada del poeta a Francia (lo cual era decir alcanzar la libertad) y la misma cantidad de su partida... (murió pocos días después de lograr cruzar la frontera).

http://www.youtube.com/watch?v=zWm8vcmRMfg

Sus restos yacen allí mismo, en Collioure: el lugar adecuado para abrigarle eternamente... pictórico y aunque fauvista, poético. Su tumba no es frecuentada como las de Père-Lachaise pero vaya que registra el paso de caminantes...
Sí... ciertamente,
"se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar".

"Nosotros, La Música" (Cuba, 1964)

...Simple...diáfana... Al mejor estilo de "La Reina del guaguancó", Celeste Mendoza, junto al sonero Carlos Embale...

"...♪.♫ Ave María, morena! ... ♫*♥*♫ ♪♫*♥*♫•…♪♫... ♫*♥*♪♫.♪♫♪*♥*♫• …♫. ♫♪*♥*♫♪♫♪♥*♫• ♫…♫.♪ Tú no juegues conmiiiigooo ...♪"

"C'est si bon" par Eartha Kitt (1962)

A la mémoire d'Eartha Kitt... partie le jour de Noël dernier....Cet ange noir a finalement rejoint les autres anges noirs auxquels il a tant chanté...:
http://www.facebook.com/posted.php?id=1040358110&success


Brief Venezuelan Story

HI BOB! Ok, No pictures


Por una vieja promesa jamás cumplida no quise publicitar más de lo que estuvo este reportaje. En medio de la prohibición y la hostilidad de la maquinaria, hay una imagen jurada... Difícil confiar semejante compromiso a una periodista en pleno ejercicio de sus funciones. En todo caso ¿quién hubiese creído este encuentro si no es por la huella humana de quien huye de la posteridad? ... Transcribo textualmente lo que escribí en 2006, lo cual puedo decir se aleja un tanto de lo que finalmente llegó a los lectores del periódico. Aquel verano Bob Dylan recorre Europa y esto es tan sólo un testimonio de uno de sus pasos en Francia. Después de algunos años me complace constatar que... el eterno chico malo sigue siendo tan impredecible como fiel a su universo.


Yellice Virgüez
Especial desde Francia
El Mundo


Tras cinco años alejado de los estudios de grabación, Bob Dylan reincide y sucumbe ante el empeño comercial del sistema musical que tanto ha criticado pero que, a su vez, le trajo al mundo discográfico hace más de 40 años. ¿Acaso también el mismo que le secuestró para siempre? En todo caso, «Tiempos Modernos» nació ayer oficialmente y, con él, esta leyenda musical del siglo XX continúa en las carteleras con otros inéditos : Thunder on the Mountain, Spirit on the Water, Rollin and Tumblin , When the Deal Goes Down, Someday Baby, Workingman s Blues # 2, Beyond the Horizon, Nettie Moore, The Levee s Gonna Break y Ain t Talkin.

Fiel a su costumbre de imprevisible y a su fama de huraño, desconocíamos -por órdenes estrictas-, información alguna sobre su llegada, programa, alojamiento y partida de su paso por Francia durante este verano. La organización del festival francés de artes Estivales acometió un sinfín de exigencias, desde las más técnicas hasta las más elementales y domésticas como una marca estadounidense precisa de mantequilla de maní. Se trata de la vedette de esta edición. Después de todo, es Bob Dylan.

Cuatro autobuses negros completamente blindados en los cuales se lee «Beat the street», tres camiones, dos automóviles y cuatro furgonetas transportan la tropa Dylan, proveniente esta vez de cinco conciertos multitudinarios en España. Ya desde 1988 están en la ruta del mundo siguiendo la tarareada «gira sin fin», para algunos suicida, de más de 100 conciertos al año.


Supe que en un hotel cercano al Palacio de Congresos de la ciudad hay cuatro habitaciones registradas a su nombre. Era un soplido del viento con 3 semanas de antelación al concierto. Insuficiente, nada certero. El misterio de su espectáculo adosado con el emblemático estilo francés de enaltecer los acontecimientos, traduce imposible la idea de algún contacto con el ídolo. «Nada de ruedas de prensa, nada de entrevistas, nada de fotos. Nada», leyes Dylan anunciadas con hidalgo acento galo.

Los tiempos para él ya cambiaban desde comienzos de la década de los 60. Reinventó el folk y desde entonces se encumbró a regañadientes por los caminos de la gloria. Su tono de crónica social le enalteció también ante el anarcosindicalismo de los hobos. Era tarde para el poeta. El Bob contestatario se convirtió pronto en mito de la contra-cultura americana.


Luego de ex-profesarse « portavoz de su generación », el hijo espiritual de Woody Guthrie y del poeta Dylan Thomas, se empeña desde entonces en despistar al mundo que lo mitificó. Con o sin la máscara de él mismo que muchas veces dijo portar, su poesía surrealista transportó la música popular norteamericana a otro renglón. Con su paso por el folk, la nostalgia del country, el rock, el blues, el jazz… la música, cual piedra rodante, no detiene el paso.


Era el día del concierto e, imposibles de esconder, los « Beat the street » que le transportan destacan aparcados frente al Palais dès Congrès. Les fotografío sólo para registrar la huella visible de la leyenda viviente que sabemos ya está en la ciudad. Los 35 grados de calor favorecen la versión oficial de que «Dylan no tendrá hospedaje» y se quedará al interior de estas inmensas unidades que le llevarán directamente al lugar del concierto. ¿Las habitaciones en el hotel? Dicen, «para su personal femenino».


Deambulo por los alrededores del lugar donde están los autobuses. Camino lento y sin rumbo fijo pues… aún faltan muchas horas para el evento y estoy decidida a esperar en la calle. No puedo apostarme frente a los autobuses, los organizadores del Festival no responden los teléfonos y, finalmente, en casa no estaría tranquila. Pienso que a pesar de no tener hambre, puedo tenerla en unas cuantas horas y busco entonces un lugar donde comprar algo. Intento fallido. Luego de visitar tres lugares distintos, tengo más bien mariposas en el estómago. Regreso al boulevard y algo cambió. Uno de los autobuses intenta salir del estacionamiento. Espero, al menos, ver qué dirección toma. Después de recorrer unos 300 metros, la inmensa unidad se estaciona en la misma calle, justo a las puertas de un hotel. Otro distinto al de aquellas reservaciones que luego sabría también eran ciertas. El paso siguiente es predecible.


En el lobby se encuentran los guitarristas Stuart Kimball, Donni Herron y el bajista Tony Garnier. Denny Freeman por su parte destaca con un gran sombrero estilo cowboy, sentado frente a una computadora. Las maletas les acompañan.

- Buenas tardes. Disculpe –digo en Recepción mostrando tímidamente la credencial de prensa de Estivales-. Yo quisiera simplemente saber si… todo estaba bien por acá y… si el señor Dylan ya está listo para salir.
- Seguramente. En cualquier momento debe bajar porque ya lo ha hecho parte de su equipo.
- Perfecto. Y… ¿Sabrá dónde está el manager?- Mire, no sé pero puede preguntarle a alguno de ellos –propuso señalando a parte de los integrantes de la banda.
- Bueno, lo que haré es que voy a esperar pacientemente a que bajen.- Por supuesto, tome asiento.- Muchas gracias ¿Puedo tomar esta revista?- Sí, adelante.

Me senté muy cerca de los músicos, quizá un tanto observadores a todo aquello foráneo al equipo. Cinco minutos bastaron. Del ascensor salieron tres personas : la humanidad de un hombre fornido de al menos 1 metro 90 de estatura, el baterista George Gabriel Recile y un hombre de baja estatura vestido de invierno en verano, con gorro y cabello rojizo que, luego entendería, era postizo. Me levanté rápidamente para seguirles hasta la puerta del hotel. Los dos últimos se detienen a conversar, vista a la calle.

- Buenas tardes, yo… -balbuceé.
- ¡NADA! – grita el guardaespaldas.- Pero espera… déjame hablar. No quiero molestar, simplemente quisiera saludar a Bob- ¡NO!
- Pero… ¿por qué? Mira… vengo de Venezuela, sólo es cuestión de unos minutos. Soy periodista y se trata de unas simples preguntas y... una foto.
- ¡NO! ¡NADA DE FOTOS! ¡NADA DE ENTREVISTAS! ¿En la universidad donde estudiaste periodismo no te enseñaron lo que es el respeto?! ¡TE ESTOY DICIENDO QUE NO!
- Claro… sé lo que es el respeto. Me parece que quien no lo sabe eres tú, no has dejado de gritar. Es ridícula esta situación…
- ¡NO ME INTERESA! ¡ES MI TRABAJO!
- Yo entiendo que estés haciendo tu trabajo pero yo también estoy haciendo el mío y, sólo por eso, haré el intento de hablarle.
- ¡NO! ¡NADA ! ¡MANTENTE ALEJADA!
- ¡Hi Bob! –dije saliendo del hotel, al fin y al cabo no podían impedirme salir del hotel.
- ¡Hola!! ¿Qué tal?! –responde Bob sonriente ante la estupefacción del guardaespaldas y la sonrisa de Recile.
- Disculpe, Bob, no quiero molestarle –dije acercándome a su persona:- Sólo quisiera hacerle unas preguntas sobre la gira, el nuevo disco… quizás una foto para el periódico.
- ¿Qué? ¿Una foto? Es que… yo no me tomo fotos con cualquiera (…) –expresó con sorna ante las risas de Recile.
- Caramba… ¡Vaya cátedra de civismo estoy recibiendo aquí con ustedes hoy! Eres terrible –le dije.


La fama ha sido para Dylan el precio más caro a pagar. Ha influenciado la música desde la década de los 60 hasta nuestros días. Beatles, Rollings Stones, Byrs, Neil Young, Eric Clapton, Lou Reed, Paul Simon, Springsteen, Patti Smith, White Stripes, Avril Lavigne y otros tantos, se han sumergido de alguna u otra manera en el universo bobdyliano. El mundo ha sido su inspiración y también su motivo de fuga. No bastan sus imágenes de Bertold Brecht, Hank Williams, Robert Johnson, Jack Kerouac o de aún las de Arthur Rimbaud para escapar de aquellas mundanas de una fama adquirida a temprana edad.




Sé que Bob Dylan no está nunca donde se espera que esté, y cuando se percata de aquello que la gente espera de él, cambia de planes. Entiendo su otrora defensa de la «composición inconsciente», de la creación de films sin guión, y de sus siempre particulares encuentros con la prensa y con el público en la calle. Lo sé espontáneo pero también tímido al extremo y arisco también. Acido muchas veces. Quizá demasiado natural para este falso mundo de preguntas elementales. Comprendo que desde su antológica gira europea del 66 trascurre una peregrinación con un rumbo sin camino a casa. Pero ¿tanto daño te ha hecho este mundo, Bob, para pasar de aquellas cruzadas gitanas de contacto a esta marcha a distancia? …Siempre al borde de la ruta.

Mi móvil suena al fondo de mi cartera. Hago caso omiso pero un gesto de Bob y su pregunta : « ¿qué es eso? », me permite apagar el celular e intentar activar el grabador. Tomo unos segundo más de lo común y desconfía : «¿Me estás grabando?!»

-¡No! –aclaré sacando la mano de la cartera con el móvil en manos-. Es el teléfono, mira.-¿Y qué es eso? –pregunta indicando mi otra mano.-Papeles, simples papeles con anotaciones.

«¡ALGUIEN ESTA TOMANDO FOTOS!!!», gritó el guardaespaldas señalando a un joven escondido tras un árbol en el boulevard. «Te dije que este hotel era una mierda… ¡Así no sirve!», sentenció Bob a Recile. Y pensé: «se acabó… o lo meten en el autobús o al interior del hotel». Error.


- ¿Vamos a hablar detrás del autobús? –me dice Bob con la voz agónica que le caracteriza, y me cede el paso-. ¿Y vienes de Venezuela por el concierto?
- No… vivo acá en Francia.
- ¿Desde cuándo?
- Desde hace tres años
- ¿Sola? ¿Qué haces aquí?
- No (…) Veo que también te gusta hacer preguntas.
- Sí (…)
- ¿Va «Never Ending Tour» rumbo América Latina?
- ¿América Latina? (…) Yo fui a Chile…
- Y también a Argentina... pero y esta vez?
- Sí, también a Argentina pero por los momentos no pasamos por allá.
- ¿Además de inéditos qué traen a tú música los «Tiempos Modernos»?



Cuántas experiencias han transcurrido desde aquellos días de la caravana benéfica «Rolling Thunder Revue» del otoño del 75. Joan Baez, Roger Mc Gruinn, Allen Ginsberg y Ronee Blakley, una suerte de éxodo roquero a la reconquista de un sueño americano hecho añicos. “Prepárense, gente, que viene un tren / No hace falta equipaje, simplemente subir / Lo único que necesitan es fe”, rezaba un sencillo de Renaldo y Clara. Como un trueno se aspiraba hacer resonar los ideales convertidos en simbólicos «paz y amor», en lucha civil, en drogas y en manifestaciones contra la guerra de Vietnam. Era también una vuelta a los orígenes, un empezar de nuevo para conectarse con el mundo.

No lo consiguieron pero hay quienes se han quedado en la carretera de la continua búsqueda… siempre al borde. Este trovador ha renacido cíclicamente como el ave fénix viviendo desde flamígeras alucinaciones hasta un cristianismo integrista. Es un sinuoso vagabundo que esquiva la fama desde que la supo suya y traicionera a la vez.

- ¿Por qué quieres tomarme fotos? ¿Por qué hacerme preguntas?
- Porque… así intentes soslayarlo… eres Bob Dylan y, por lo tanto, noticia. Y además, estás de gira y tienes un disco nuevo. Lo siento mucho...

«¿Cuántos caminos debe un hombre andar para que le consideres un hombre? Sí, ¿cuántas veces deben las balas del cañón volar antes de que sean prohibidas para siempre? La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento, la respuesta está flotando en el viento (…) » Mucho antes de cumplir 40 años de carrera, la poesía de sus letras había comenzado a ser objeto de estudios agudos. La postulación al premio Nobel de este adalid de la canción de protesta es tarea encausada por diversos departamentos literarios desde hace muchos años. Hasta el momento, van ocho nominaciones. De conocerle imprevisible, sería predecible su reacción ¿no? A lo mejor nos sorprende una vez más. Después de todo, los tiempos cambian.

- Ok, no habrá foto para el periódico… pero... ¿y si es conmigo?
- (…) Si vas al concierto esta noche, pues… nos veremos tras bastidores y allá podremos tomarla.
- No. Es imposible, lo sabes. Estarás fuera de todo alcance y sé que se irán enseguida (...) Por favor... será para mí.
- (...) …¿Dónde está tu cámara?


Tres intentos se hicieron antes de la definitiva. La orden es una y todos los de la tropa Dylan lo saben: “enfoca siempre otra cosa”. Pero las cámaras digitales de estos tiempos modernos no favorecen la práctica. Primero una foto en blanco, luego el piso, luego las manos. « ¿Otra vez ?! ¡Yo creo que es tu cámara la que no sirve! », dijo con sorna Dylan. Curiosamente, fue el guardaespaldas quien finalmente lo hizo. “Let me see… Close-up…close-up…", me pidió Dylan para detallar la imagen. Ambos, con Recile a un lado, la detallamos y nos criticamos entre risas. "Después de todo, luce bien el postizo", dijo.

De todas partes de Europa peregrinaron los fans Dylan. El concierto despertó vítores cómplices especialmente entre sus más fervientes seguidores pero no tanto entre los franceses que esperaban la reproducción del mito inseparable de la guitarra y de la armónica. Sólo una vez se dirigió al público y fue al final para presentar su banda. Esto no sorprende a quien conoce su performance actual. Esta gira europea 2006 está plagada de anécdotas representativas de su carácter temperamental.

Vestido de negro absoluto y sombrero vaquero, el cantautor más influyente y prolijo de la historia del rock ingresó a la puerta técnica del backstage justo para comenzar el concierto. Sólo 4 pasos separaban la puerta de su unidad y la del camerino. «¡Marie-Pierre, lo vimos!… ya podemos morir tranquilos…», dice uno de los organizadores a la presidenta del Festival, quienes se encontraban a 200 metros de distancia. Dylan no permitió encuentros con la comitiva del festival de artes. Una displicencia que fue tomada muy a pecho por una organización que centró el festival en su figura. No brindó ruedas de prensa, no aceptó encuentros reservados a personalidades locales.

Más de 40 vigilantes, fuera de aquellos dedicados a la seguridad del artista, estuvieron apostados de cara al público para impedir la utilización de cámaras fotográficas, celulares y demás instrumentos de grabación sofisticados o no. Prohibido tomar fotografías, prohibido grabar. Entre tema y tema, el ritual es el mismo: luces altas al público, oscuro absoluto en escenario, Bob da la espalda al público para tomar agua. La escena se repite durante todo el concierto. ¿Miedo a seguir en la posteridad del registro? Probablemente. De cualquier forma, cuando se es trotamundo, eterno solitario y mito a la vez, pese la avasallante maquinaria artística, hay huellas humanas que quedan indelebles… siempre en la ruta.






jueves, abril 30, 2009

Mandolina instrumento de paz



Yellice Virgüez Márquez


Pocas cosas en el mundo se alejan de los estereotipos cuando se habla de temas ideales como la paz. El presente no es un artículo con sesgo político ni un discurso entre lo que es el significado y el significante en la iconografía actual. Es una invitación formal a encontrar lo que no se busca en el mundo globalizado de hoy: la revolución de la paz desde la música universal pero a plectro limpio.

Son símbolos de paz desde el blanco piano de John Lennon que recorre el mundo en honor a la paz, hasta el violonchelo de Rostropovich que frente al muro desplomado de Berlin, celebró con suites de Bach la unificación de las dos Alemanias.

La mandolina, lejos de los bullicios mediáticos y de la euforia colectiva, viaja de un lado a otro y se nutre de la diversidad. Se ha conectado desde tiempos inmemoriales con la esencia de cada cultura para aprehenderla e innovarla cada vez. Su linaje le permite destacarse en terrenos académicos y ser incluso la invitada de honor, pero en lo cotidiano prefiere acercarse a las palpitaciones musicales de cada pueblo.

Objeto de admiración por parte de los grandes compositores de todos los tiempos, pero como solista y no como instrumento de orquesta según explican. Sin embargo, la mandolina -como la paz- siempre está… sólo hay que acercarse a ella y dejarse seducir por su universo conciliatorio.

Se ha dispersado por el mundo y en cada lugar se adueña de un sentir propio. En el continente americano es profusamente cultivada en Estados Unidos, Venezuela y Brasil, a pesar de que desde hace algunos años está presente en otros países. En Europa Alemania, Italia, Francia e Irlanda, llevan la batuta o el plectro en mano en ese sentido.


Festival

En Francia, desde el año 2004 Olivier Chabrol lleva a cabo «Mandolines de Lunel», un festival sin parangón que se ha convertido en la cita anual para mandolinistas de todo el mundo. El objetivo principal era «redescubrirla» como instrumento de esta época. Ahora los ejecutantes de la mandolina internacional se reúnen y comparten un espacio ya no sólo de convivialidad sino de creación.

El norteamericano Mike Marshall y el venezolano Cristóbal Soto, figuras referenciales dentro del festival, apadrinaron la lista de invitados especiales en la edición pasada : Armandinho Macedo (Brasil), Tim O’Brien (EEUU), la Estudiantina UCV (Venezuela), Caterina Lichtenberg (Alemania), Fabio Gallucci (Italia), Françoise Veinturier (Francia), el ensamble YAME (EEUU), entre otros.

O’Brien, figura protagónica del bluegrass estadounidense, cantante y multi-instrumentista, se lució en Lunel. Para este exponente del country, el blues, la música celta y los ritmos irlandeses, «música es en realidad hacer algo nuevo de algo que ya existe». A su juicio, la Estudiantina UCV es una de las realidades que comprueban la nobleza de la mandolina como instrumento.

Por su parte, el maestro brasilero Armandinho destacó el carácter «extraordinario» de la mandolina. «Bonita y con una sonoridad muy sensual… yo convivo con ella desde los 9 años, por eso mi historia con ella es muy grata. Es una historia de fusión. Nunca hice estudios, por eso todo acontece naturalmente. Mi experiencia sale del tradicionalismo y entra en el Pop. La mezcla se dio naturalmente».

- Para usted la mandolina es un instrumento más clásico que folclórico o viceversa?
- Todos los instrumentos pueden ser clásicos o folclóricos, depende de quien los toca. Ese es el lenguaje del músico no del instrumento. Todo instrumento puede ser rock, tradicional, clásico… el violín es un ejemplo. Lo mismo es para la mandolina. Estoy entusiasmado al ver a tantos jóvenes tocando mandolina. Es un instrumento que tiene futuro.

Para esta leyenda viviente de la mandolina, de la guitarra bahiana y del «pop choro», la mandolina así como la música, es universal y siempre está en continua evolución. Así lo demostró en su esperada actuación cuando desde el rock que le influencia, sacara como mago de su sombrero los ritmos afro-brasileros de sus raíces y hasta el clásico Bolero de Ravel.

El maestro venezolano Orlando Gámez, director de la Estudiantina de la Universidad Central de Venezuela, dice: «la mandolina es un instrumento que pudiera tocarse bien sin un buen profesor. Con un violín –asevera- no sucede eso», y ello lo justifica explicando que no existe una técnica exclusiva para ejecutar este instrumento. De allí la existencia de virtuosos de la mandolina con técnicas radicalmente distintas.

Además, señala Gámez, «cada región tiene un estilo y sonoridad particular, y eso no es una limitante para la mandolina sino que es un instrumento en permanente evolución ». La mandolina no es un instrumento sinfónico como lo es el violín, las violas, los violonchelos, las trompetas, etc. ¿Una limitante? Gámez responde: «sí… pero es más una cuestión de costumbres y de estilos...»

Conciliación

Con sonidos vivos y notas elevadas al cielo, la mandolina se codea con los grandes en terrenos académicos y con los más humildes en espacios austeros. Es fina y armoniosa. O antigua o adelantada para su tiempo. Fuera de lo común. Un instrumento de protesta que auspicia la tolerancia porque independientemente de la técnica utilizada o el estilo, deja liberar sin complejos al artista.

En escena es sostenida como una pequeña criatura musical que susurra notas y mensajes a sus ejecutantes. Y todos la escuchan… ¿Qué susurra la mandolina? ¿Qué responden los mandolinistas en ese diálogo que, sin distinción, entablan en escena y del cual el público es meramente testigo?

Mike Marshall hace muestra de inigualables habilidades de contorsionista: en puntillas, se inclina hacia atrás, luego adelante, su cabeza no para de mover. Se ríe, nunca deja de hacerlo, su cuerpo sigue el ritmo acelerado de sus dedos y el plectro. Cierra los ojos…

Armandinho la toma como un arma en el bajo vientre, y batalla con ella en concierto. Es un instrumento pasional, es su arma de paz. Salvo la media luna integrada por la Estudiantina UCV, si se trata de varios ejecutantes a la vez éstos generalmente se juntan, uno frente al otro, como dispuestos a un intercambio de melodías. Se ríen, disfrutan, se mueven naturalmente y vuelven uno frente al otro… el público es sólo testigo. No hay tiempo de ver al espectador, sólo de sentir y dejarse llevar…

La mandolina está más allá del divismo de otros instrumentos. Es sentimiento. Hay quienes incluso la ejecutan muy cerca del corazón. La mandolina es un instrumento de paz, un instrumento de conciliación.

domingo, octubre 14, 2007

La vida en un gesto, Maestro

Yellice Virgüez Márquez


Una sonrisa, un beso, una mirada... una lágrima. Razón tenía usted, maestro, al demostrar que en los momentos sustanciales de la vida humana, palabras sobran. Y no es que vuestro arte haya carecido de ellas y más allá… de literatura, sino que por llevarla en la sangre supo sin economías de esfuerzo hacerla esencial. Y entonces, una carcajada, un nudo en la garganta.

Saltó usted a los escenarios antiguos de su pantomimus original, y ahora se agotan las palabras para homenajear vuestro silencio. Queda el verbo facundo que profesó fuera de los escenarios. Queda un dolor en el pecho. Queda nuestro boatus universal en un sinfín de lenguas, y la imagen musical de vuestras manos. Mágicas. ¡Tanto vocablo no dicho ! cantor de sentimientos.

Arrullado con el canto paterno y la filosofía materna en vuestra Strasbourg natal, continuó usted los caminos que La Ruée vers l’or y Charlot abrieron ante sus ojos. Muy pronto en el horizonte vislumbró a Etienne Decoux, Charles Dullin y Jean-Louis Barrault, con quienes se adentró en el drama desde la mudez.

Hijo fugitivo de la segunda de nuestras guerras, fue usted el trovador de las siguientes con Bip, vuestro alter ego. Un digno descendiente de Arlequín, a quien supo amalgamar la herencia gestual de Chaplin con las expresiones de Keaton y de Langdon. Maestros inspiradores.

La pintura, pasión de vida, fue ese extraño azar que le hizo plasmar en el lienzo del gesto, la extensa paleta de colores humanos. Esculpió sus historias desde vuestra admiración a Rodin, y danzó sus pasiones con Isadora Duncan presente.

Y no fue la caricatura de la realidad pero sí la esencia de la misma la que expresó a través del surrealismo de Max Ernst y Marc Chagall, el cubismo de Picasso y los misterios de William Blake. Todo en un solo mimo… en un instante preciso, querido ilustrador de historias.

Como Pierrot del siglo XX y XXI, marchó contra el viento con un sentido agudo del poder de la imagen y del arte en la kinestesia. Vuestro arte en movimiento atravesó las fronteras con pasos ligeros y pulcro silencio. Creó escuela y la transmisión de su experiencia se convirtió en la dicción neta de la gloria.

Ofrendó con esplendor las cosas más sencillas : el vuelo de un ave, una flor. Poetizó miserias humanas y crudas aún más las presentó. ¿Tantas cosas necesitábamos callar... o decir... para siempre responder con aplausos frenéticos vuestros silencios?

Usted exhibió el mundo en un pestañear de ojos, estimado malabar de silencios. Recreó submundos de ensueño y combatió con molinos quijotescos. Todo en historias que emergen, crecen, se transforman y estallan, cual burbujas de jabón, con tan solo un gesto. Por todo eso, maestro, y por todas las cosas que quedaron por contar... o callar, nuestro aplauso de vida en silencio, una reverencia, una flor. Y hasta el infinito una sonrisa, el recuerdo… un guiño.


« La palabra no es necesaria para expresar lo que se siente con el corazón »
Marcel Marceau

Simplemente él, en Japón (1960)

lunes, julio 16, 2007

No fue Colón quien descubrió América




La historia está en entredicho. Ni a los vikingos ni a Cristóbal Colón debería adjudicarse el « descubrimiento » continental. El escritor Darío Fo dice que el navegante genovés actuó, y un grupo de exploradores demuestra hoy otras pruebas.


Yellice Virgüez Márquez



Cristóbal Colón fue un corrupto sumergido en una época en la cual el abuso del poder, el fraude, las guerras de expropiación y la censura eran tan actuales como hoy. Así lo asevera desde la años 60’ el dramaturgo italiano Darío Fo, con la ironía bajo el brazo y el teatro como excusa. « Isabel, tres carabelas y un charlatán » volvió a las tablas francesas mientras que, desde América, algunos estudiosos contradicen la historia.

La representación teatral en el marco del Festival de artes Estivales, coincidió con el viaje que desde New York y en balsa de juncos, realizó la semana pasada un equipo de exploradores. El objetivo ? Demostrar que los ancestros de la Edad de piedra ya habían desarrollado travesías transoceánicas.


ACTO I : La tragicomedia 1486 -1516

Cinco intérpretes de la compañía francesa « Têtes de bois » hicieron el trabajo que amerita una tripulación entera, para revivir una de las piezas teatrales del premio Nobel de Literatura 1997. Dejando a un lado la « cuarta pared », los actores interactuaron con el público quien -como es costumbre en Fo-, fungió como testigo del montaje de una obra teatral dentro de la obra.

En efecto, para Darío Fo Colón es ante todo un actor acusado de herejía por llevar a las marquesinas del año 1486, una pieza en contra de la Iglesia. La muerte es su condena pero, justo antes de que la soga ahorque su existencia, una misiva Real propone conceder « la gracia » a cambio de interpretar una pieza sobre el navegante genovés.

Son los tiempos de la reina Isabel de Castilla, el rey Fernando II de Aragón y la Inquisición determinando las ansias de la Corona. Las arcas reales en ruinas potencian el espíritu revolucionario, y las guerras de expoliación someten aún más al pueblo en hambruna.

Luego de innumerables intentos, « Cristoforo Colombo » logra el apoyo Real para llevar a cabo su proyecto : llegar a las Indias « por detrás » navegando por el mar occidental. Los resultaron inmediatos no fueron los esperados y los motines por fraude, abuso del poder y propósitos obscenos, continuaron desde alta mar hasta tierra firme.


Las máscaras de la tradicional « comedia dell Arte » y la música nostálgica del Sur de Italia, se intercalaron en un recital teatral que supo mantener en vilo a la audiencia gracias a un ritmo interpretativo vivo. Sus actuaciones no ameritaron de ostentosos efectos ni objetos, pues el desarrollo de la historia es abordado con ingenio a nivel de utilería, la interacción propia del teatro de calle y la sátira característica del autor.

Fiel al acento crítico Fo, la compañía proveniente de la ciudad de Montpellier efectuó uno de los mejores montajes que de esta pieza se haya realizado. Una puesta en escena ya madura tras su primera temporada en noviembre de año pasado, y en la cual el mismo dramaturgo laureado expresó su beneplácito :

"Quiero felicitarlos (…) no nos pasa con frecuencia eso de asistir a una de nuestras piezas y de encontrarnos tan implicados desde la primera salida a escena hasta la despedida. Siempre declaré que un texto debía ser vivido y que hacía falta incluir cada vez un nuevo lenguaje, ritmo y estilo, buscando siempre respetar las ideas políticas y morales del autor. Eso no es una operación fácil (…) Ustedes han demostrado un real respeto por el oficio del actor. Lo han logrado (…) el trabajo queda a los pies de la perfección : nos divertimos y el mensaje del autor pasa»




ACTO II : Edad de Piedra en 2007







Provenientes de Alemania, Noruega, Bolivia y Estados Unidos, la tripulación de exploradores zarpó rumbo a España con el fin de verificar la existencia de contactos prehistóricos entre Norteamérica y el Mediterráneo. « Vamos a cambiar los libros de Historia », aseguró José Valmaña, historiador cubano-americano aficionado a la arqueología marítima.

El botánico y arqueólogo alemán Dominique Gorlitz, representante del New York Explorers Club y líder del grupo, expresó que « si tenemos éxito con nuestra hazaña, espero que todos cambien de parecer y acepten que Cristóbal Colón no fue el primero en cruzar el Atlántico ».

La balsa es una réplica de los navíos de la Edad de Piedra, y fue construida con juncos entre 2005 y 2006 por indígenas aimara de Bolivia. Como Abora III fue bautizada esta embarcación, cuyo nombre alude a la deidad solar de los antiguos indígenas guanches canarios.

Los expedicionarios sostienen que el descubrimiento de tabaco y coca a ambos lados del Atlántico es tan solo un indicio de los viajes transatlánticos efectuados en la prehistoria. De esta manera, se comprobarían las razones por las cuales los científicos hayan encontrado trazas de tabaco y coca en los restos momificados de Ramsés II, en Egipto.

El noruego Thor Heyerdahl (1914-2002), considerado como el fundador de la arqueología marítima, sentó el precedente pues con sus viajes quiso demostrar el intercambio cultural ya existente en la Edad de Piedra entre el viejo continente y el « nuevo mundo ».

Abora III carece de barcos de asistencia para casos de emergencia, pero sus tripulantes disponen de la telefonía satelital para comunicarse. Asimismo, la balsa prehistórica puede ser seguida en directo por GPS a través de la página web http://www.abora3.com/.




Itinerario del Abora III :
Salida : New York (julio)
1era escala : Isla Las Azores
2da escala : Cádiz
3era escala : Tenerife, islas Canarias (septiembre 2007)

sábado, julio 14, 2007

Con Vértigo gitano arrancó Estivales 2007





En honor al festival galo de artes, Tony Gatlif firma por primera vez un espectáculo en vivo. Destacado por estar comprometido con las causas sociales de sus raíces gitanas, el cineasta subrayó la importancia de la fusión cultural como base para abrir diálogos entre Oriente y Occidente.


Yellice Virgüez Márquez



El festival de artes francés Estivales cumple 20 años y, para celebrarlo por todo lo alto, comenzó el festín mediterráneo codo a codo con la plebe. « Vértigo » es un espectáculo gitano integrado por músicos, cantantes y bailarines provenientes de Irán, Siria, Rusia, Rumania, Francia y España. Dirigido por el cineasta Tony Gatlif, el montaje traza el origen de la música tzigana llevando a la escena su trance flamenco pero también su drama.

Promotor de un mundo en continua transformación y en donde no existe el tabú cuando se trata de música, Gatlif echó mano al cante hondo de sus raíces para retratar el devenir de unos ritmos tan nómadas como su pueblo. « Tú que aboliste la pena de muerte… acaba también con la pobreza de mi gente », recitó en lengua francesa el director cinematográfico de origen gitano-andaluz.

Reconocido por sus producciones plenas de flamenco y drama gitano, Gatlif firma por vez primera una producción en vivo, y para ello quiso llevar « a lo grande » el talento de aquellos históricamente desfavorecidos. El grupo telonero fue un grupo de jóvenes gitanos de la ciudad de Perpignan, cuya entrega artística y temprana edad sorprendieron a los presentes.

Les siguió la conocida agrupación local Tekameli que cautivó al público con la polifonía de su música gitana moderna. Tres guitarras, cajón y palmas ensamblaron los cantos dirigidos al amor, la injusticia y el drama entre clanes.

Posteriormente, Andalucía, Siria, Rumania e Irán tomaron terreno en este viaje anticronológico a las raíces tziganas. Para el creador del film Transylvania, entre el Oriente y el Occidente resta sólo una « mezcla de culturas » o, para quienes prefieren los eufemismos, una « cultura general ». A su juicio no existe tabú y no puede haberlo cuando se está inmerso en un mundo tan heterogéneo como el de hoy.

Sentado en una mesa justo al lado del escenario, con copa de vino y agua para los artistas, el director integró la escena siendo al mismo tiempo espectador. La puesta en escena arrancó « Olés ! », aplausos y hasta gritos pero dejó en espera el hilo de enlace entre tantos años de historia. Faltaron respuestas a esta historia inacabada del pueblo errante ; quizá éstas se encuentran en la incertidumbre que acompaña también los pasos de este gentilicio disgregado por el mundo.

Al espacio abierto perpiñanés que acoge el Festival, se unió la utilización de uno de los edificios adyacentes desde cuyas ventanas cantó a pecho partido una de las intérpretes. El detalle, particular en 20 años de Estivales, reveló la noción cinematográfica de Gatlif y permitió que más de 2300 asistentes se adentraran al espíritu fraternal de alguna comunidad gitana de hoy o de siempre.

PASION GITANA

Tony Gatlif es conocido por ser un director comprometido con las causas sociales de sus raíces gitanas. De allí su historial fílmico de al menos 16 producciones que retratan las tragedias, la pasión y el desenfado de un pueblo que él observa como « abandonado socialmente a la miseria ».

Sin embargo, el Gatlif de hoy reconoce tener una visión más positiva de la realidad pues confiesa que sus heridas personales han sanado gracias al poder de la palabra. Poder que le otorga el haber superado su situación de analfabeta tras descubrir las bondades del cine como medio de comunicación, y su talento para reconciliarse con la sociedad.

Ahora cuestiona el rudo acento de sus primeras producciones y se incomoda si es abordado a propósito de los prejuicios que aún hoy rodean a la cultura gitana. Su preocupación, en todo caso dentro de Estivales, es la música y es ese el tema del cual prefiere hablar. « Este espectáculo no lo hacen estos artistas para gustar sino para mostrar su historia (…) –En todo caso-, El público no es racista (…) y nosotros no tenemos problemas con eso”, aseveró en exclusiva para El Mundo.

« Yo voy por la fusión para crear algo nuevo (…) El mundo quiere mezclarse y… yo voy por eso», aseguró. Al observar toda la obra de Gatlif desde sus inicios, se observa que su fusión comienza primero con la re-definición del lenguaje para hacer más efectivo y directo el mensaje. Con don de la palabra y pasión gitana, lo único que falta es poner al servicio de este melting pot universal, el talento para « crear diálogos » y de esta manera enmendar « los errores del pasado » .

El cineasta sostuvo que esta redefinición se está haciendo evidente en la sociedad, y señaló la elección de una mujer profesional de origen maghrebino, Dati Rachida, como ministra de la justicia en Francia. Asimismo, subrayó la designación de la joven senegalesa Rama Yade como secretaria de Estado frente al Ministerio de Relaciones Exteriores galo, y quien a su vez será la encargada de Asuntos Extranjeros y Derechos del Hombre. « Las cosas están cambiando –asintió Gatlif- … Quizá en un futuro elijan a un ministro gitano ! ».

jueves, agosto 17, 2006

El circo emoción de Rasposo


Pertenece a la corriente del «nuevo circo» francés, y por hacer prueba de maestría en las artes circences y de naturales actuaciones, se llevaron este año el reconocido premio ADAMI. Hacen teatro bajo la carpa y buscan sentimientos como no lo soñó la antigüedad romana. En este circo de mundo, Rasposo es el idealismo puro.



Yellice Virgüez Márquez


Ellos son Molliens pero en realidad y para el mundo se apellidan Rasposo. En el 2007 cumplirán 20 años en el mágico pero también ingrato mundo del Circo. ¿Su mejor número? Sobrevivir en un hoy en día cibernético teniendo en manos, como pelotas al malabarista, la tradición de los sueños, el asombro en los rostros del público y el talento. «¡Adelante, Damas y Caballeros, la función va a comenzar !» Arrancó el Festival Internacional de Circo en Venezuela y, aún desde Francia, esta compañía se hace presente.


Desde la facultad expresiva del gesto hasta las proezas físicas del acrosport, el circo es hoy la expresión corporal pura. A la velocidad de ensueño o gracias el hilo conductor del teatro o el simbolismo de la danza, éste es un arte vivo cuyo origen en esencia se remonta a las voraces escenas de los juegos romanos.


Como tal, entendemos que es un espectáculo en el cual encontramos ejercicios ecuestres, números de funambulismo, ejercicio de cuerda, escenas burlescas, pantomimas, actos de magia, doma… pero ¿qué melodías y recuerdos divagan destellantes en su memoria al hablar de «circo» ?


Para algunos es la evocación de los redobles alegres de una banda circence, las notas repetitivas de la música a manivela, la gran nariz de un payaso o el suspenso ante una fiera domada. Rasposo es diferente. Ya desde el comienzo nos sorprenden sin llamados por altavoces ni jefe de pista ataviado en lentejuelas.


Con dos espectáculos recorren este año los territorios francés, belga y español : «Circo sobre hilo» y «Perfumes del Este». Para el primero, son sus cuatro personajes quienes nos reciben a la entrada de la pequeña carpa multicolorida. Para el segundo, el grupo Gibolescu de música tzigana nos envuelve en medio de una concurrida fiesta que, al final, termina siendo boda. De 4 a 15 artistas se pasean entre el mano a mano, el hilo férreo y diversas acrobacias.


En uno, es la aventura lúdica del niño universal de todos y su amor a las golosinas, el móvil que induce a cada artista a efectuar un sinfín de ejercicios de equilibrio y malabarismo. En otro, los asistentes son parte activa de una velada tzigana que permite, a través de múltiples acrobacias en solitario o en grupo, adentrar al mundo de este pueblo nómada y, con él, al mundo del circo. En ambos, el amor, la inocencia, el miedo, la alegría y hasta el machismo son guías argumentales.

La vida en Circo

A pesar de que la transmisión de las prácticas está ahora en manos de las grandes escuelas, como lo ha dicho la tradición, el circo comienza en familia. Rasposo en eso no es la excepción. El amor llegó siendo estudiantes de artes escénicas en Paris y luego, con los tres hijos, emprendieron el camino. Los espectáculos de calle fueron la solución porque sólo disponían de las ganas y el talento floreciente de Vincent y Marie, aún niños pero ya con la responsabilidad de sus primeros números infantiles.


Fanny Molliens es esa gran dama pelirroja que para «Circo sobre hilo» prepara en pleno escenario el algodón de azúcar que todos compartimos. En «Perfumes del Este» es aquella llamativa matrona de cabello negro, jefa de la familia tzigana y quien en medio del banquete, invita al público a degustar una rica sopa por cuenta de la casa. Es ella misma, pero esta vez con sus verdaderos y cortos cabellos rubios, quien nos recibe sonriente para hablar de la vida familiar: el circo.


- ¿Recuerda usted, Fanny, su primer momento de mágico asombro frente a un circo?

- Sí… estaba muy pequeña. De hecho, recuerdo muchos porque mis padres me llevaban con frecuencia no sólo a los circos sino también a conciertos y al teatro (…) Siempre quise hacer espectáculos pero no sabía de qué tipo porque cuando uno está pequeño, uno no sabe. Siempre me gustaron los animales pero también acostumbraba a hacer obras para mis papás.

- Y ciertamente, ya de adulta hizo usted teatro.

- Y ya grande yo quería absolutamente hacer teatro, y estudié en una escuela en Paris. Luego, como mi esposo (Joseph) y yo éramos actores, comenzamos a trabajar en una compañía los dos.

- Sin embargo, entiendo que fue su encuentro con la célebre familia Loyal, lo que les indujo definitivamente en el mundo del circo.

- En efecto, ese encuentro con esta familia de circo fue determinante porque yo siempre había amado el circo. Entonces nos dijimos: vamos a mezclar las dos cosas : teatro y circo.


Como el hombre, todas sus creaciones sufren transformaciones. Las formas de hacer espectáculos así como las maneras de apreciarlos no se escapan de ello. Del «circus» romano poco queda y no en vano se habla del circo tradicional y del «nuevo circo» en nuestros días. La familia Molliens emprende la aventura a comienzos de la década de los 80, decenio clave para el nacimiento de esta nueva ola artística bajo la carpa.


El deporte será desde entonces fundamental para potenciar las técnicas circences en función de la expresión. La dimensión gestual del movimiento, en equilibrio, malabar, acrobacia o pantomima, reconsidera el resto de elementos que constituían al espectáculo clásico. Por esta razón, la teatralidad y motricidad de la danza toman protagonismo.


El nuevo circo dispone de un guión y deja a un lado los números sucesivos sin nexo entre ellos. De la compañía depende destacar la danza contemporánea o el teatro. La presencia de los domadores y sus fieras es extinta, entre otras cosas, por la prohibición de esta clase de espectáculos en algunos países y también por razones de costos. Y hasta los payasos, augustos o “clowns” han padecido cambios. De estar presentes, lo más probable es que su fisonomía se distinga del otrora maquillaje recargado.


- Hay algo en Vincent que llama la atención… es sin duda un payaso pero sin nariz roja ¿Eso es algo que nació fortuitamente o fue una decisión planificada, considerando los cambios en el espectáculo circence?

- Sí, eso forma parte del circo que se hace actualmente (…) Nosotros formamos parte de esta generación en la cual hay una puesta en escena global sobre la base de los diversos espectáculos, y con personajes que tienen un desarrollo desde el inicio hasta el final. El « clown » forma parte de esos personajes y es gracioso pero no a ultranza como aquellos de nariz roja. Vincent tiene un personaje un poco… cómico, quizá un tanto fuera de lugar y no tan bien consigo mismo.

- Es extraño porque, a diferencia de otros espectáculos actuales, uno siente con Rasposo que se está frente a un circo nuevo pero, al mismo tiempo, bien tradicional. Quizá por un decorado que nos transporta a la época antológica del circo, o por la música que a pesar de incluir música contemporánea de diversos tipos, deja espacio a la mítica cultura tzigana siempre nómada.

- Sí, es que nosotros intentamos guardar todo eso. Nosotros amamos el circo tradicional porque fue él quien nos dio las ganas de hacer circo. Es el origen pero, frente a las nuevas corrientes, nosotros en lugar de hacer danza contemporánea hacemos teatro y jugamos con todos los vínculos entre los personajes, sus miradas…

- Es cierto, hay como una suerte de malicia y mucha complicidad entre los personajes. ¿Qué establecen primero : las actuaciones o los números? ¿Por dónde comienzan al momento de preparar un espectáculo?

- Bueno, comenzamos por saber qué vamos a hacer como números. Eso es importante para repartir un poco el cansancio de cada artista. Luego preparamos la relación entre cada uno de los personajes, para saber qué personaje hará actuar al otro (…) Como directora utilizo mucho sus propias personalidades, tratando de que crean personajes mucho más cercanos a ellos mismos. Son «ellos» en escena y al mismo tiempo es más simple y más natural.


Natural como reír a carcajadas o gritar cuando se tiene miedo. Los gritos de los actores, frente al vértigo y al compendio de emociones extremas, son permitidos en el performance de esta compañía. Ellos exteriorizan con natural libertad la adrenalina propia y la de los espectadores. Actúan sin hacerlo y, también con naturalidad, Rasposo comparte como en el seno de una familia, el algodón de azúcar o la sopa.

- ¿De dónde surgió la idea de compartir todo esto con el público?

- Aprendimos eso en la calle cuando hacíamos los espectáculos de los inicios. Allí el público es bien cercano en comparación a aquel que va al teatro y se sitúa frente a la escena. Guardamos eso y, de hecho, siempre quisimos acercarnos cada día más a la gente, y que la gente venga hacia nosotros. Compartir, entonces, es algo natural. Es la familia, pues. Estamos juntos en un mismo sueño, en un mismo imaginario.


La cuerda floja


Para nadie es un secreto que así como la gloria de los aplausos, el mundo artístico reserva también para sus hacedores momentos muy difíciles y de gran inestabilidad. Mantener una compañía amerita no solo recursos significativos sino también la destreza de mantener el equilibrio frente al constante riesgo al vacío. Malabares y acrobacias económicas son entonces labor cotidiana para todos quienes eligen el arte circence. Es de saltimbanquis y no es de ensueño.

A lo largo de la historia, el mundo ha sido testigo de las épocas gloriosas de diferentes compañías. Con el paso de la disciplina tradicional a ésta del nuevo circo, numerosas fueron las familias que vieron su legado desintegrarse como en un acto de magia. Otras se adaptaron a los cambios y pasaron la franja.

En la actualidad el universo de la cibernética absorbe como nunca la atención de grandes y chicos. A pesar de que acudir al teatro, a un concierto, a un espectáculo de danza o al circo, continúa siendo un ritual para algunos, la necesidad de llamar la atención de otros con los nuevos medios es vital. Sin embargo, el «ponch» del mensaje va mucho más allá de disponer de un sitio interactivo. Las audiencias circenses no son siempre las más fáciles de llamar.

- ¿Como hacen en la actualidad para jugar con la tecnología y la tradición?

- Yo creo que eso está en el fondo de nosotros, de nuestra sensibilidad, de no dejar de un lado el pasado, de buscar el por qué de las cosas y de compartirlo con los otros. Siempre hay generaciones que son más o menos tomadas por la tecnología. En ésta, por ejemplo, hasta los niños están frente al computador todo el día… pero la experiencia de un espectáculo vivo es algo de suma importancia. Se trata de contacto humano.

Y es eso precisamente lo que el nuevo circo destaca. De cara a un mundo cada día más deshumanizado y donde la muerte es más que nunca un espectáculo, la pantomima de organizaciones supranacionales nos advierte que el mundo es un circo entero. Es la nueva era de los antiguos romanos en la arena, en naumaquia o en la red tecnológica global.

Aquello de imponer la «inteligencia humana» a la fuerza bruta de las bestias no ha quedado del todo en las sagradas páginas de la antigüedad. Es la humanidad la que ahora sale voraz en busca de ella misma. No es ilusionismo pero quizá, sí, un dejo de exhibicionismo. El circo bajo la carpa, por su parte, se ha más bien humanizado y está en la búsqueda constante de las emociones.


Las fieras de Rasposo son dos gatos y un jabalí pero las sensaciones en sus espectáculos son infinitas. Las emociones vividas en una veintena de años son para ellos innumerables y las satisfacciones, muchas. Una de ellas llegó este año al hacerse acreedor del premio ADAMI en la reciente edición de los Molières. Un reconocimiento referencial al hablar de artes histriónicas en Francia.


Para su segunda década de creación, Rasposo prepara una gran fiesta tipo cabaret con todos los amigos de la Escuela Nacional de Circo Annie Frattellini, además de la ansiada compra de una carpa mucho más grande. Aún no han cruzado el Atlántico pero lo estiman. En todo caso, así como lo hacen Rusia, Italia y Hungría, la Argentina se pasea en sus producciones a través de las sentidas notas del «Adios Nonino» del sureño Astor Piazzolla.


Y es que… la música juega un rol fundamental para la compañía. Es ella es el portor que sostiene y guía a cada artista. Ella es en Rasposo -así como lo es el teatro-, el trapecio, la barra, el anillo y el sinfín de figuras combinadas, siempre en búsqueda de sensaciones interiores. Así lo plasma en el sitio interactivo este pilar de los Molliens y de Rasposo: «el circo es un lenguaje universal que permite expresar a través del cuerpo, sentimientos y emociones extremas. El es único capaz de transmitirlas físicamente a los espectadores de la misma forma que lo hacen -dirigiéndose al alma-, la música y la poesía. La audacia o la belleza de ciertas acrobacias, unidas a la expresión de sentimientos, no son entonces demostraciones de proezas sino la expresión física de emociones verdaderas que compartimos con el espectador»

- ¿Por qué «Rasposo» y no «Molliens», Fanny?

- (Risas) Porque nos hacía falta un nombre inventado, así lo queríamos. Molliens no es bonito… Además, queríamos un nombre un tanto de saltimbanqui italiano… Rasposo es más bonito. Es como el sol.

Ciudad francesa rinde homenaje al sonero del mundo















En el 2003 recibió los honores como «Mosquetero de Armagnac». Hoy, con la Medalla de Honor de la ciudad de Vic, el león de la salsa ruge de nuevo pero para quedarse en la tierra de Dartagnan. ¿La dirección? Avenida « Oscar D’León », Vic-Fezensac 32190 Gers, France.





Yellice Virgüez Márquez

Por aquí por donde desde hace más de una década se efectúa exitoso el Festival Tempo Latino, transitará con orgullo latinoamericano y para la posteridad el nombre sin epónimos del venezolano Oscar D’León. Durante la tarde del domingo 30 de julio, el Ayuntamiento de la ciudad francesa de Vic-Fezensac sorprendió al sonero del mundo y a su orquesta con estos reconocimientos : la Medalla de Honor de la ciudad, una calle, una historia.


Ya son casi dos meses que el Rey de la salsa y su equipo tienen recorriendo el viejo continente. Las experiencias son múltiples, los conciertos celebrados hasta ahora han sido un éxito, las satisfacciones muchas y, por qué no decirlo, el cansancio agobia los cuerpos y también se extraña a la familia. Y es que el tour D’León no se complace solo en brindar cada espectáculo por países y ciudades sino que, a fin de complacer a los seguidores con diversas fechas en una misma ciudad, acopla el intenso itinerario con idas y venidas recurrentes. Es el placer del artista, el público lo agradece y las ciudades también.


En trece años, es la cuarta vez que Oscar D’León viene como invitado especial en lo que se erige como una fiesta latina de referencia en Europa. Son diez años de amistad que le unen a este evento estival. El reencuentro no podía pasar desapercibido y así lo acordaron organizadores y representantes gubernamentales locales : Música en las Arenas –plaza de toros donde se realizan tradicionalmente los grandes conciertos-, y una calle para el sonero.
Eric Duffau, presidente del reconocido festival, explicó en exclusiva para El Mundo la importancia de todo este tiempo de confraternidad: « Nosotros queríamos remarcar los diez años de la edición en la cual Oscar puso al Festival Tempo Latino en órbita… ¡y bien alto!».

- ¿De allí la idea de estos reconocimientos?

- Son distinciones diferentes pero tomadas conjuntamente entre la Alcaldía de la ciudad de Vic-Fezensac y el Festival, por la notoriedad que él le ha brindado a ambos (…) Porque él es su compatriota –dijo a su interlocutora-, pero nosotros aquí lo queremos mucho y a mi juicio es el más grande… en el plano humano, por su intercambio con el público, por su generosidad, por su talento, por la dirección de su Orquesta, por el amor que transmite a la gente... Es un hombre que sabe de dónde viene y ama a la gente. Nosotros queríamos reconocer también su calidad humana.


Y así fue. El alcalde de la ciudad de Vic, Michel Sanroma, hizo entrega de la Medalla de Honor de la Ciudad por todo lo que el sonero del mundo significa para la música afrocaribeña, y por su colaboración como embajador musical. En la sede del Ayuntamiento, el León de la Salsa recibió entre lágrimas y ovaciones el primer título de la velada. Sin embargo, las sorpresas comenzaban.


En los alrededores de las ya míticas Arenas de Vic, se encuentra una gran explanada que se viste de fiesta cada año en el marco del Festival. Las animaciones se realizan allí y el espacio permite dar rienda suelta a descargas no solo musicales sino también deportivas. Detalle : a pesar de ser tan popular, no tenía nombre. Es simple, « nosotros queríamos también rendirle homenaje... Queríamos bautizarla Avenida Oscar D’León », arguyó Duffau.


Para develar la placa que pronto quedará fijada en el sitio, los preparativos se cuidaron al máximo. En aras de hacer una presentación especial de Oscar, le hicieron descender desde una puerta en lo alto de las Arenas, « en alto, como Oscar », subrayó el directivo de Tempo Latino. Las notas de la fanfarria de Orleáns se dejaron escuchar mientras que el artista ingresaba a la pista en medio de la multitud.


El sonero del mundo agradeció conmovido la distinción y, con su voz como canal, también lo hicieron todas las notas que integran el mosaico musical afrolatino. Por su parte Oswaldo Ponte, manager sin par del artista, expresó su sorpresa y alegría por el reconocimiento, y destacó la importancia que ello tiene para los venezolanos y todos los latinoamericanos en pleno. La retribución a la ciudad que los recibe cálidamente desde hace una década, estuvo a la orden del día.


¡Todos para uno… Uno para todos !



Tras otorgar estos reconocimientos al sonero del mundo, llegó la hora del concierto esperado por todos y, con él, la sorpresa de Oscar D’León para la ciudad y su gente. La petición de la composición de lo que será el himno del Festival no se hizo esperar. El venezolano hizo entrega de la partitura original al alcalde Sanroma, y arrancó el concierto con el estreno de « Vic – Fezensac ». El león de la salsa se inspiró en las bondades de esta tierra y sus experiencias en estos espacios, para cantarle a Tempo Latino con el nombre de la ciudad que lo abriga.


Más de cien mil personas colmaron las Arenas. El concierto de tres horas de duración superó con creces al anterior : « siempre es así, él cada vez hace mucho más », afirmó el presidente del Festival. La ocasión se prestó para homenajear también a la guarachera de América, Celia Cruz, quien en el año 98 compartió tarima con el sonero y cuya actuación se recuerda como una de las antológicas dentro del Festival.


En las Arenas de la gala Sur-Oeste, el Rey de la salsa dejó en claro una vez más que además de la salsa, ejerce con gusto el reinado sobre otros ritmos como el cha cha chá, las plenas, el son montuno, el bolero, la cumbia, la guaracha y más. Venezuela cautivó este lado del hexagonal, pues la agrupación de origen criollo pero radicada en Barcelona (España) Tambores de mi pueblo, amenizó otros espacios en Vic.


Esta décimo tercera edición ofreció cuatro días de conciertos, foros, cursos de baile para los más novatos y las populares descargas. Los invitados fueron el grupo Free Hole Negro, Sergent García, Son Boricua con José Mangual Jr. y Jimmy Savater, Cheo Feliciano, Mercadonegro, Plena Libre, Bobby Valentín y su Orquesta, La Charanga Contradanza y, para cerrar, Oscar D’León.


Se pudo conocer que desde ya se evalúan escenarios y panoramas musicales para la celebración de los quince años de Tempo Latino. En ella los soneros protagonizarán el programa y, por supuesto, ya se cuenta con la participación del maestro León. En este sentido, el comité organizador espera por lo tanto una cobertura masiva por parte de los medios venezolanos.


Embajador de Venezuela… y de la Gascoña


El propulsor de Tempo Latino aseguró que Oscar D’León «ha sido un gran embajador de Venezuela en Francia». Al respecto, expresó conmovido que la otrora pequeña Venecia « puede estar muy… muy orgullosa de un hombre como él… y lo digo con mucha emoción porque aquí a Oscar lo queremos muchísimo. Es un gran señor con un corazón enorme que destaca, desde su primera canción, a todos sus músicos. El es grandioso, es el más grande por el amor que transmite hacia su cultura y a su país».


En esta ciudad donde la tauromaquia invade el espíritu de sus pobladores como también lo hacen los elixires del Armagnac o del Floc, el ritmo afrocaribeño tiene reservado cada año un sitial importante. Este festival abre espacio entre iglesias romanas y castillos al mestizaje cultural. De La Conga al Barrio Latino o de Las Arenas hasta sus antiguas callejuelas, « Vic » se convierte los veranos en una descarga musical.


Y a partir de ahora, « Oscar D’León » abrirá diariamente paso a los asiduos tempolatinos, pobladores y turistas de este corazón del Gers y de la Gascoña. Cerca de ciudades como Toulouse y Bordeaux, en tierra bendita por clima dulce y verdes parajes, la avenida del sonero se codea con aquella de Edmond Bergès y la calle Víctor Hugo. Por aquí por donde transita este caluroso verano, quedará como no lo había soñado Dumas, este caballero musical andante de Sur América.


« Es un gran embajador de Venezuela pero también de la Gascoña porque él es Mosquetero de D’Artagnan », señaló Duffau e informó que éste es un título honorífico que ostentan embajadores, jefes de Estados y grandes representantes de empresas. En todo caso y como digno de un cuento de Fezensac, los Pirineos Medios honran como mosquetero y con una avenida al sonero mayor.


«Ya usted se da cuenta de que yo no tengo sino elogios y cumplidos hacia él –concluyó Duffau-… Oscar es un gran padrino para nosotros y es parte de nuestra familia». O como lo diría el poeta chileno Vicente Huidobro «Eres ruido de una calle populosa llena de admiración».

miércoles, julio 26, 2006

Francia habla Mayumana


La agrupación culmina en julio su gira en Europa y salta hasta Argentina para actuar, bailar y tocar su mensaje percutivo de alegría y energía de vivir.


Yellice Virgüez Márquez


Muchos países ya hablan la lengua Mayumana. Desde 1996, este grupo multicultural recorre el globo terráqueo con sus lúdicas coreografías que dejan sin aliento a cualquiera. Son actores y a la vez bailarines, acróbatas, músicos y utilizan el ritmo para animar lo inanimado. El Festival de Artes francés Estivales los trajo de nuevo. Después de todo, la imaginación es infinita y este conjunto se aprovecha para hacer de ella un lenguaje universal: «Tums tums tums chaca-chaca Tums tums tums chaca-chaca Tums tums tums…»

Nada de cargadas escenografías, cambios radicales de vestuarios ni utilería preciosista. Mayumana llega en fondo negro, con juego de luces y una necesaria ampliación de sonido. Cestos grandes de basura, barriles de metal, latones, balones en neón, cacerolas y sartenes, acompañados de baquetas de diversos tamaños y grosores, cuerdas, expresiones visuales, aplausos, gritos, movimiento, voces o simplemente dedos. De cualquier forma, el cuerpo es el instrumento percutivo por excelencia.

Comienzan con una presentación de sincronización percusiva y desde el inicio el humor Mayumana contagia al público. Los cuerpos brillantes de sudor se despliegan en una fiesta rítmica en la cual hasta las pestañas bailan. Al cabo de 5 minutos, entendemos que estamos ante un espectáculo extremadamente físico. Y apenas comienza.

Mayumana es también un reto al control mental porque la sincronización juega un rol protagónico. De lo contrario, no hubiese armonía en tal desborde de talento. Generalmente son 10 en escena pero a lo largo del show, cada uno tiene espacio para destacarse en un performance único.

Sharon Fridman es el director artístico de las giras, y explica que el entrenamiento no solo es en grupo sino especialmente personalizado. Todos los sonidos tienen cita, y si se trata de movimientos encontraremos desde la sencilla «estrella» tan practicada en la niñez, hasta maromas acróbatas, danza árabe, flamenco, tap y capoeira, entre tantos otros ritmos y disciplinas.


Husmeando un ensayo el día de su segunda presentación en Estivales 2006, encontramos a una de las jóvenes que la noche anterior cautivara al público por su carisma. Su rostro no es el mismo, esta vez está seria y quizá un tanto preocupada por el número que estaba practicando. Bajo la mirada atenta de Fridman, esta joven con escasos siete meses en el grupo, resuelve con destreza todas las indicaciones. Uno diría «¡Bravo!» pero sus rostros y expresiones no. Se comunican en Inglés pero él es israelí y ella española. Y cuando las palabras no bastan, el director artístico se levanta y con movimientos se explica mejor. El dirige pero notamos que hay espacio a la creación colectiva. El lenguaje corporal es universal pero la preparación y el intenso entrenamiento incluye clases de música y percusión, teatro, capoeira, yoga, entre otros campos.

Los integrantes de Mayumana son un poco de todo pero, especialmente, ellos mismos en escena. De remotas partes del mundo y provenientes de las más diversas áreas de trabajo, los une una pasión : el ritmo. Y es que fueron precisamente dos israelíes percusionistas de profesión, Eylon Nuphar y Boaz Berman, quienes concibieron Mayumana como un espacio en el cual los “beats” y la habilidad artística de cada integrante, brindara alegría y energía al público. De hecho, esa es su premisa vital.
Y vaya que lo han logrado. A donde quiera que entran a escena -el conjunto y las particularidades de cada integrante-, cautivan a las masas. Venezuela bailó con ellos en el año 2000 y de seguro más de uno querrá disfrutar de las nuevas propuestas con acento Mayumana. Luego de esta gira europea en España, Holanda, Francia y Bélgica, es Argentina el país latinoamericano que reingresará durante todo el mes de agosto en el universo Mayumana. Chile aún no está confirmado.

Proveniente del hebreo “Meyumanut” que significa destreza o habilidad, este grupo explota al máximo las potencialidades de cada integrante. ¿Adultos jugando o niños representando adultos? Quizá ambos, Mayumana ofrece espacio para todo. Es un cóctel de adrenalinas en el que se da rienda suelta a la energía rítmica. No es sólo acrobacia, es también capoeira, no es solo percusión es también teatro negro, de calle… teatro en cuerpo entero. Es actuación en su máxima expresión. Es catarsis y mezcla de pasiones conjuntas de principio a fin.

¿Fin? El éxito de Mayumana probablemente comienza después de los aplausos, una vez que los espectadores reservan en su memoria los «tombs tombs tombs ¡Tum-Tum !» de la presentación. Algo que a muchos les ha cambiado la vida, tal y como comentan un número importante de los integrantes de esta agrupación.

Ellos fueron encantados con el lenguaje lúdico Mayumana, ese que solemos dejar a un lado cuando crecemos o creemos crecer. Si usted forma parte de éste último grupo, recuerde el «poing poing poing» de la añorada pelotica de goma pero, esta vez, acompañe su sonido con el ritmo percutivo de sus dedos sobre este papel periódico… o el teclado del computador. ¿La canción que más le gusta? ¿Por qué no? Improvise, es su turno.